miércoles, 24 de abril de 2013

Libro de Olvidos



   Era el único Libro de Olvidos que quedaba en la librería Proteo. Estaba debajo de un montón de novedades, aunque no llevaba pie de imprenta ni año de publicación. En el escueto volumen se recogían sortilegios para alcanzar esa bendición que se invoca desde el mismo título. Clasificados por secciones, se podían leer ensalmos para librarse de penas, afrentas o lo que hiciera falta. La agrupación en familias de lo que puede considerarse digno de pasar a la nada, así como las letanías correspondientes, me parecieron curiosas, de modo que al final lo compré junto con otros (siempre demasiados) libros. Ya en casa se lo enseñé a ella, quien se puso a hojearlo casi por compromiso, como diciendo ya sabes que a mí no me gustan estas cosas. De golpe se detuvo para leer con mucha pompa unas palabras, me miró con la frente arrugada y dejó el libro sobre la mesa.

8 comentarios:

  1. Sugerente y triste a la vez.
    Estoy atrapada en este apartado de tú blog que he descubierto recientemente.
    Ana

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  2. Estás en tu casa. Gracias por venir.

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  3. ¿Existe el libro de los olvidos? si es que no, habría que escribirlo. Muy útil saber como olvidar, y como no hacerlo.

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  4. ¿Por qué se llama este blog el libro de los despojos?

    Propongo otro nombre: Jardín de Extraña Belleza

    Aquí una fan...

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  5. Bienvenida, Pilar, me preguntaba si te gustarían estas cosas. Siempre es una alegría leerte.

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  6. ¿Bromeas? Aunque escribieras sobre numismática te leería.

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  7. Algo tiene que ver este libro de los olvidos con Da Vinci?

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  8. Eeeep. Pues verás, sé de lo que hablas por San Google; pero no, ninguna relación con la serie, no la he visto.

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