lunes, 20 de mayo de 2013

Tú has visto muchas películas


   Me he quedado varado en una ex república soviética, un país bastante extraño, por cierto. Mi vuelo se ha cancelado y estoy condenado a pasar otro día en un lugar que a estas alturas sólo me parece incompetente y algo bárbaro. Me han recomendado un bar que parece una nave espacial. La música pretende ir derribando el edificio, y las luces circulan por todo el local al ritmo de una masturbación gigante. Ajena a todo, aparece una chica que semeja una visión, como surgida de una pasarela o de una foto retocada, veintipocos años y una belleza inmoral. Su breve camiseta ni pretende ni puede disimular su cuerpo, y los pantalones tipo panty van mostrando a las claras que ahí no hay por qué ocultar nada. Sin embargo está sola, con su vaso de tubo en la mano como si fuera una pistola, en medio de un archipiélago de gente autista. Le digo una tontería, ella me mira y sonríe con retraso después de estudiarme un poco, mientras me dirige sus enormes ojos enmarcados con sombras espesas. Por fin puedo alegrarme de la sucesión de infortunios, porque ni he cerrado negocios ni he podido hacer turismo, así que al menos haré el tonto un rato; mañana me iré y no volveré en la vida.
   Ella no habla mucho, yo me explayo sobre nacionalidades, caracteres, idiomas y comidas, todo con mi inglés de academia y con gestos ansiosos, desmedidos. Ella me estudia con cierta distancia y de tarde en tarde dice unas palabras que mezclan un inglés peor que el mío con algo que suena a ruso pasado por el sur de Francia.
   Al rato salimos a terminar la noche. Me intimida que sea tan alta: calza mocasines y aun así me saca una cabeza. Al pasar por una calle en penumbra me dice algo y entramos en un portal.
   Llegamos a un piso de estudiantes con una bombilla de cuarenta vatios, que apenas ilumina unos dibujos de aficionado, abstractos y anfetamínicos, y luego los típicos pósters de cine reciente, algo gore y satánico al estilo de la época y la edad. Tú has visto muchas películas, le digo, sabiendo que no puede entenderme. También veo las redes y los luchacos puestos como decoración, y la típica katana en su altarcito. Hay unas bragas tiradas al lado de un sofá desfondado, busco el sujetador pero no lo encuentro. Me acerco a la princesa del gótico, que se deja manosear unos segundos, sólo lo justo antes de ofrecerme una copa, y es literal, porque vuelve con un whisky, sólo uno, que me bebo de un trago. Acto seguido, cambia la escena.
   Ahora estoy en otra habitación, inmóvil, atado a una cama húmeda y con la boca llena de trapos. Las bombillas siguen siendo de cuarenta, pero al menos son muchas, y al fondo hay un foco a media potencia para iluminar lo que haga falta. En esta desnudez tan incómoda, con las cuerdas en las muñecas y en los tobillos, me duele hasta el aliento. Aunque escucho voces, sigo sin entender ni una palabra. La bella habla con el tipo que monta la cámara de vídeo sobre el trípode, parecen referirse al arsenal de juguetes e instrumentos de allí al lado. Entonces oigo unos ruidos por detrás, más bien sordos y angustiados, parecen quejidos de cerdo o de vaca; pero soy yo, que al fin me despierto.

4 comentarios:

  1. Interesante mezcla gore-sado.
    Menos mal que "al fin despiertas", porque te esperaba una buena sesión...
    También podría ser "al fin despiertas" y sigues en la habitación...



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  2. Gracias, Elvira; pero he de aclarar que no me dedico a los negocios y que nunca he estado por lares tan exóticos, y que no recuerdo los sueños, o muy poco.
    En realidad, todo viene de ciertas imágenes de los instrumentos qirúrgicos para operar a mujeres mutantes que se usan en la película "Inseparables" de David Cronenberg. ¿Qué te parecen? Estos sí que dan miedo.
    También vi una vez "Hostel", y de eso no se sale indemne.
    Como hablábamos de cine y lo tenía por ahí dando vueltas, pues lo he colgado...
    Tu opción de despertar para no despertar "me" dejaría en manos de esos salvajes de las snuff movies... Mejor que no ;)

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    1. Las imágenes de los instrumentos quirúrgicos son sórdidas y estremecedoras...
      Benito, que no se te olvide "Tesis" la primera obra cinematográfica de Amenábar, que trata sobre las violencia en la tele, derivando en las snuff movies, supongo que la habrás visto :)

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