domingo, 9 de junio de 2013

Resumen

   Estaba sola en la fiesta, así que se dejó invitar por aquel muchacho. En realidad no le gustaba mucho; pero es que casi no le dio tiempo a negarse. Bailaron. Después de los primeros compases supo que iban en serio. Antes de acabar la canción ya se habían prometido y al salir a la calle tuvieron que arropar a los niños porque hacía mucho frío. Se fueron lentamente hacia casa, con bastante esfuerzo al final, cuando las piernas apenas lograban ya sostenerlos. Los hijos habían ido tomando por otras calles. Delante del portal tuvieron un mal presentimiento: él no llegó al ascensor y ella comprendió que nunca alcanzaría la puerta del piso.

3 comentarios:

  1. Si lo sé no bailo...

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  2. Joder Benito, avisa primero, que estoy en esos días...

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  3. Es verdad que la vida pasa muy deprisa y casi sin enterarnos, es como un baile, nunca sabes con quién vas a tener que bailar, ni qué bailaremos, pero pienso que merece la pena...:)

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